El moho y los hongos son problemas comunes en muchos hogares, especialmente en aquellos con alta humedad y ventilación inadecuada. Afectan no solo la estética del interior, sino también la salud de los residentes, especialmente de niños, ancianos y personas con alergias.
El moho y los hongos proliferan en condiciones húmedas y cálidas. Habitaciones como baños, cocinas, sótanos y lavanderías son especialmente susceptibles a su crecimiento, ya que la evaporación del agua y la falta de ventilación adecuada pueden crear un ambiente propicio para los hongos. El moho también suele ser visible en las paredes de las casas con aislamiento externo, lo que limita la ventilación, y en superficies frías donde se condensa el vapor de agua.
Los hongos que aparecen en los espacios habitables producen esporas que flotan en el aire. Inhalarlas puede provocar diversos problemas de salud. Las enfermedades más comunes asociadas con la exposición a hongos y moho en el hogar incluyen:
El moho, especialmente cuando se inhala o se consume durante períodos prolongados (por ejemplo, a través del contacto con alimentos contaminados), altera el equilibrio del microbioma intestinal. Debido a la acción de las micotoxinas, las bacterias dañinas pueden crecer en el cuerpo a expensas de las beneficiosas, lo que provoca disbiosis intestinal. Esto se asocia con diversas dolencias, como inflamación, problemas digestivos y debilitamiento del sistema inmunitario. Además, la exposición al moho activa el sistema inmunitario, que reacciona ante la presencia de microorganismos extraños. La estimulación constante del sistema inmunitario puede, con el tiempo, provocar una respuesta inmunitaria excesiva y el desarrollo de enfermedades autoinmunes como la dermatitis atópica, el asma o las alergias. Esta afección altera el equilibrio del microbioma porque el cuerpo pierde su capacidad de regular sus propias defensas, lo que promueve la proliferación de bacterias dañinas. La exposición prolongada a habitaciones húmedas aumenta el riesgo de desarrollar infecciones fúngicas. Los hongos pueden colonizar el cuerpo con mayor facilidad, debilitando las barreras protectoras y la flora bacteriana natural responsable de la defensa contra las infecciones. Además, como sabemos, la microbiota intestinal desempeña un papel crucial en el llamado eje intestino-cerebro, que conecta el intestino con el cerebro mediante señales neuronales y hormonales. Alterar este equilibrio puede provocar un aumento de síntomas como ansiedad, fatiga e incluso depresión, ya que el microbioma influye en la producción de serotonina y otros neurotransmisores que regulan el estado de ánimo.
Ante todo, es importante eliminar los factores que contribuyen al crecimiento y la propagación de moho y hongos en las habitaciones donde pasamos tiempo, especialmente donde dormimos. Ventilar frecuentemente, mantener una temperatura constante del aire de 18 a 20 grados Celsius y aspirar las alfombras con regularidad ayudarán a prevenir la propagación del moho. También conviene complementar el organismo con un suplemento probiótico, que fortalecerá la flora bacteriana y ayudará a repeler microorganismos patógenos. Candid Matsun es un producto multicepa que elimina y limita el crecimiento de hongos, incluyendo la Candida, y promueve un entorno desfavorable para los patógenos. Matsun Lactobacterium mazuni "Karine" Str. contiene un conjunto natural de bacterias que viven en simbiosis. Está compuesto por 19 cepas probióticas procedentes de las regiones montañosas de Armenia, conocidas desde hace miles de años por sus propiedades beneficiosas para la salud.
Tratamiento:
Paso 1:
Limpieza corporal:
Narum OFFToxic fuerte:
Adultos y niños mayores de 12 años: Día 1-7: 1 cápsula 2 veces al día, Día 8-22: 2 cápsulas 2 veces al día.
Desintoxicación de Narum:
Adultos y niños mayores de 12 años: primeros 7 días - 1 cápsula 2 veces al día; después de 7 días - 2x2 cápsulas (durante un mínimo de 15 días).
Paso 2:
Matsun 1 a 4 cápsulas durante un mínimo de 6 semanas
