Se habla mucho del impacto negativo de la alimentación moderna en nuestra salud. Los alimentos procesados, ricos en azúcar, grasas trans y conservantes, junto con una alimentación irregular, dificultan que el cuerpo humano neutralice sustancias nocivas, lo que provoca un aumento en el número de enfermedades. Pero la alimentación no es la única amenaza moderna para la salud. Otros factores de nuestro entorno inmediato y las comodidades modernas también tienen un efecto perjudicial en el cuerpo humano.
Estamos expuestos a ondas electromagnéticas a diario debido a la simplificación de nuestras vidas con dispositivos modernos como hornos microondas, placas de inducción, dispositivos con wifi, transmisores 5G y teléfonos celulares de uso continuo. Las investigaciones confirman los efectos destructivos de las ondas electromagnéticas, que matan células vivas y debilitan el microbioma humano.
Hay tres tipos de radiación:
En 2016, se realizó un estudio para examinar los efectos de la radiación electromagnética en las funciones vitales de la bacteria Bacillus subtilis y su capacidad para producir esporas. Los resultados muestran claramente que la viabilidad de las bacterias expuestas a la radiación se quintuplicó tras la cuarta hora de exposición.
Niebla tóxica El smog es uno de los tipos de contaminación atmosférica más reconocibles y dañinos. Resulta de una combinación de polvo, humo y otros contaminantes emitidos por automóviles, fábricas y otras fuentes. El smog puede causar diversos problemas de salud, especialmente en ancianos, niños y personas con afecciones respiratorias.
Otra fuente de aire nocivo son las partículas PM2.5 y PM10, producidas principalmente por la combustión de combustibles, la industria, el transporte por carretera, la quema de residuos y la deforestación. Las PM2.5 se definen como partículas de menos de 2,5 micrómetros de diámetro, mientras que las PM10 se definen como partículas de menos de 10 micrómetros de diámetro. Estas partículas pueden penetrar profundamente en los pulmones y el torrente sanguíneo, causando potencialmente diversos problemas de salud, como irritación respiratoria, asma, problemas respiratorios crónicos e incluso enfermedades cardíacas y del sistema circulatorio. Además, también pueden contribuir a un mayor riesgo de infarto, accidente cerebrovascular y otras afecciones graves. Por lo tanto, la exposición a los gases de escape puede ser perjudicial para la salud humana, especialmente para los ancianos, los niños, las mujeres embarazadas y las personas con problemas de salud preexistentes. Por lo tanto, es crucial monitorear la calidad del aire y tomar las medidas adecuadas para reducir las emisiones de estas partículas nocivas. Asimismo, los óxidos de nitrógeno y azufre , emitidos principalmente por los vehículos de combustión y la industria, también afectan la calidad del aire y pueden causar irritación respiratoria, asma y otras enfermedades respiratorias. La exposición prolongada a estos contaminantes puede provocar enfermedades crónicas graves.
Los plásticos son una comodidad moderna, pero también un gran problema que afecta a los humanos y al medio ambiente. Los microplásticos se conocen comúnmente como pequeñas partículas de plástico creadas durante la producción de muchos productos, incluidos los envases de alimentos, los productos electrónicos, los automóviles, los juguetes, las tarjetas de crédito , la ropa, la brillantina , la pasta de dientes , los cigarrillos y el protector solar. En los últimos años, los científicos también han comenzado a usar el término nanoplásticos, refiriéndose a partículas aún más pequeñas que pasan fácilmente a través de los alimentos al tracto digestivo de los organismos vivos. Los organismos acuáticos son particularmente vulnerables. Los peces ingieren plásticos a través de sus alimentos, pero también a través de sus branquias y piel. Las partículas dañinas se depositan principalmente en sus tractos digestivos, causando daños mecánicos y una falsa sensación de saciedad. Además, las sustancias microscópicas pueden causar neurotoxicidad, daño tisular, daño intestinal, daño al ADN, daño a los órganos reproductivos, estrés oxidativo y cambios de comportamiento. Los humanos ingieren microplásticos a través de los alimentos (pescado, mariscos) o de los envases de alimentos. Numerosos estudios indican un porcentaje significativo de personas con plásticos detectados en sus muestras de heces. Los sistemas respiratorio y digestivo son los más susceptibles a la deposición de partículas plásticas, lo que puede provocar daños celulares y, en consecuencia, carcinogénesis.
Aunque invisible, el ruido excesivo puede suponer un grave riesgo para la salud. El oído humano puede percibir sonidos con una intensidad de 0 a 120 dB (por ejemplo, un susurro a -20 dB, una conversación normal a 60 dB y un avión despegando a 140 dB). La OMS considera que 80 dB es el umbral de ruido perjudicial. La exposición prolongada a niveles elevados de decibelios, especialmente en las grandes ciudades, puede provocar problemas de audición. Además, el ruido constante provoca estrés, ansiedad e incluso depresión, lo que provoca que los sistemas del cuerpo estén constantemente en alerta en lugar de descansar. Esto afecta a la calidad del sueño, dificulta el sueño, provoca interrupciones del sueño y fatiga general. Otro riesgo asociado a la exposición prolongada al ruido son las enfermedades cardiovasculares. Estudios confirman que el ruido puede provocar hipertensión, arritmia y un mayor riesgo de infartos. Se ha demostrado que aumenta el nivel de hormonas del estrés, lo que a largo plazo afecta negativamente al sistema circulatorio y al microbioma, alterando su homeostasis.
Todos estos factores influyen en el microbioma humano. Tenemos control total sobre algunos, mientras que otros pueden verse significativamente limitados. Sin embargo, el estilo de vida moderno no permite la eliminación completa de los estímulos nocivos. Por eso es crucial cuidar especialmente el microbioma mediante la suplementación con probióticos para mantener la homeostasis corporal y mitigar continuamente los efectos negativos de los factores tóxicos. La depuración regular de toxinas y microorganismos patógenos con productos adecuados como Narum OFFToxic forte, Detox y Candid Matsun creará un entorno favorable para las bacterias probióticas. Los metabolitos de Lactobacillus acidophilus Er-2 cepa 317/3402 Narine presentes en Narum Fast eliminan los patógenos, mejoran la función intestinal y garantizan una eliminación regular y adecuada.
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